Gatos persas: por qué roncan y necesitan peinado diario
Veterinarios detallan por qué los gatos persas roncan al dormir, qué riesgos de salud implica su cara chata y cómo cuidar su pelaje cada día.

Si duermes con un gato persa cerca, seguro que conoces ese ronquido suave y constante que suena casi a motor pequeño. No es un truco gracioso ni cosa de la edad: tiene que ver con la cara, literalmente. La veterinaria Heidi Phillips, de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Illinois, explica que la cara achatada de razas como el persa va asociada a ronquidos, estornudos, tos y secreción nasal con mucha más frecuencia que en gatos de hocico normal. Y el ronquido es solo la mitad de la historia: ese pelaje tan vistoso tiene un precio diario que muchos dueños descubren tarde.
Por qué ronca tu gato persa: la cara chata tiene un precio
El persa es una raza braquicéfala, es decir, de cráneo acortado y cara plana. Esa anatomía comprime estructuras que en un gato normal tienen más espacio: el paladar blando queda más largo de lo que debería y las fosas nasales se estrechan. El resultado es que el aire pasa con más resistencia, y eso se traduce en ronquidos, resoplidos o incluso pequeños silbidos al respirar, sobre todo cuando el gato está relajado o dormido.
Un estudio de la Universidad Justus Liebig, en Alemania, analizó a 69 gatos persas y encontró que 12 de ellos, es decir, un 17%, emitían ruidos respiratorios incluso estando despiertos y en reposo. No es anecdótico: es una proporción que cualquier veterinario especializado en la raza reconoce de inmediato.
No es solo el ronquido: lo que dice el estudio sobre su salud
El ronquido es la señal más fácil de notar, pero no es el único problema de salud asociado a la raza. Un estudio del Royal Veterinary College y la Universidad de Edimburgo, con más de 3.200 gatos persas con historial clínico en el Reino Unido, halló que casi 2 de cada 3 ejemplares tenía al menos un problema de salud registrado por su veterinario.
Los trastornos del pelaje encabezaban la lista, seguidos de enfermedades dentales, uñas con crecimiento anormal y secreción ocular. Varios de estos problemas, según los propios investigadores, están relacionados con la misma conformación facial que provoca los ronquidos: cuanto más marcada es la cara chata, más tienden a acumularse estos trastornos.
El pelaje: por qué el cepillado diario no es un capricho
Aquí viene la segunda parte de la ecuación persa. La veterinaria Joanna Guglielmino, de The Cat Doctor, es clara al respecto: este gato necesita cepillado y peinado diarios, no cada dos o tres días. El pelo del persa tiene doble capa, una exterior larga y sedosa y otra interior densa y lanosa, y esa combinación forma nudos con una facilidad pasmosa.
Si saltas un solo día de cepillado en zonas como las axilas, el abdomen o detrás de las orejas, es habitual que ya empiece a notarse un enredo. Déjalo pasar una semana entera y es fácil acabar en la peluquería veterinaria pidiendo un afeitado completo, porque el nudo ya tira de la piel y duele. Usa un peine de dientes anchos que llegue hasta la base del pelo, no solo un cepillo que resbale por la capa superficial.
Qué puedes hacer en casa si tu persa ronca
No todos los ronquidos requieren una visita urgente, pero sí conviene vigilar el contexto. Evita que tu gato haga esfuerzo físico intenso en días de calor, porque una vía respiratoria ya estrecha de por sí tolera peor el sobreesfuerzo. Mantenlo en su peso ideal: el exceso de grasa alrededor del cuello y el tórax añade presión extra a una respiración que ya tiene poco margen.
Fíjate también en cómo ronca habitualmente, porque ese patrón es tu punto de referencia. Si notas que el ronquido se vuelve más fuerte, más frecuente o va acompañado de otros signos, ese cambio es lo que importa, no el ronquido en sí mismo.
Cuándo preocuparte de verdad
Un ronquido suave y constante durante el sueño profundo suele ser solo la anatomía haciendo lo suyo. La alarma debe sonar si aparece respiración con la boca abierta, si tu gato se cansa enseguida tras un juego corto, si respira con un esfuerzo visible del abdomen o si el ronquido va a más incluso despierto y relajado. En esos casos, lo correcto es pedir cita con el veterinario para valorar si hace falta una exploración de las vías respiratorias altas.
Lo que estos estudios no demuestran
Ni el estudio alemán ni el del Royal Veterinary College establecen que todos los persas vayan a desarrollar problemas graves, ni cuantifican cuánto empeora la calidad de vida en cada caso individual. Buena parte de los datos proceden de lo que reportan los propios dueños o de historiales clínicos, no de pruebas respiratorias estandarizadas en todos los gatos. Lo que sí deja claro la evidencia disponible es que la raza, por su conformación facial, concentra más riesgo que un gato de cara normal, y que vigilar a tu persa de cerca no es exagerar, es lo sensato.
Comparativas que te ayudan a elegir
Fuentes
- Veterinarios advierten sobre los gatos persas: 'Son muy tranquilos, pero también más propensos a roncar y hay que peinarlos todos los días' — OKDIARIO, 2026
- Cerca de dos tercios de los gatos persas sufren problemas de salud — Animal's Health, 2019
Sobre esta noticia: elaborada a partir de las fuentes citadas arriba. En Huella Feliz contrastamos cada dato con su publicación original y no inventamos cifras. Si detectas un error, escríbenos.
Preguntas frecuentes
¿Todos los gatos persas roncan?
No todos, pero sí es mucho más frecuente que en otras razas por su cara achatada. Un estudio alemán encontró ruidos respiratorios en reposo en 17% de los persas analizados, un porcentaje muy superior al de gatos de hocico normal.
¿Es peligroso que mi gato persa ronque?
El ronquido suave durante el sueño profundo suele ser solo anatomía. Lo que debe preocuparte es un cambio de patrón: respiración con la boca abierta, cansancio tras poco esfuerzo o ronquido incluso despierto y en reposo. Ante la duda, consulta con tu veterinario.
¿Cada cuánto hay que cepillar a un gato persa?
A diario. Su doble capa de pelo forma nudos con mucha facilidad, y saltarse un cepillado ya puede notarse en zonas como las axilas o detrás de las orejas.
¿Qué pasa si no cepillo a mi gato persa todos los días?
Los nudos se acumulan rápido y pueden endurecerse hasta tirar de la piel y doler. En casos avanzados, la única solución pasa por un afeitado completo en la peluquería veterinaria.
¿Los problemas de salud del persa son solo por su pelaje?
No. Un estudio con más de 3.200 persas halló que casi 2 de cada 3 tenía algún problema de salud registrado, y los más comunes incluían pelaje, dientes, uñas y ojos, varios ligados a su conformación facial.