Perros Junio 2026 3 min de lectura

Por qué los paseos olfativos mejoran el cerebro y la condición de tu perro

Un estudio de 2026 confirma que el nose work mejora la función ejecutiva canina. Aprende a darle a tu perro la estimulación olfativa que necesita.

Por qué los paseos olfativos mejoran el cerebro y la condición de tu perro

Si eres de los que tira de correa en cuanto tu perro se detiene a olfatear un arbusto, este artículo te va a hacer replantearte esa costumbre. Un estudio publicado en febrero de 2026 en la revista Animals por las investigadoras Heidi A. Kluess y Alexandra Hackett Neff confirma que los perros que practican nose work —actividades de búsqueda olfativa— obtienen puntuaciones significativamente más altas en función ejecutiva y presentan mejor condición física que los que no las practican. Dicho de otro modo: dejar que tu perro olfatee no es un capricho suyo, es ejercicio mental de primera categoría.

Qué descubrió el estudio de 2026

Las investigadoras compararon a 26 perros —19 entrenados en nose work y 7 sin esa experiencia— junto con sus 17 cuidadores humanos. Utilizaron la Dog Executive Function Scale (DEFS), una escala validada que mide habilidades cognitivas como la resolución de problemas, la flexibilidad de pensamiento y la capacidad de persistir ante una tarea difícil.

Los resultados fueron claros: los perros con entrenamiento en nose work puntuaron más alto en la DEFS que los del grupo control. Además, los perros sin esa estimulación olfativa presentaban un porcentaje de grasa corporal mayor, lo que sugiere que las actividades de búsqueda por olor benefician tanto la mente como el cuerpo de nuestros compañeros.

Por qué el olfato ocupa tanto espacio en el cerebro canino

Para entender estos resultados hay que saber cómo está construido el cerebro de un perro. La corteza olfativa representa aproximadamente el 12,5 % de su masa cerebral total, frente al 1 % en humanos. Sus receptores olfativos superan los 300 millones, mientras que los nuestros no llegan a 6 millones.

Cuando un perro olfatea un poste o una esquina, no está simplemente inhalando olores: está procesando un mapa de información complejo sobre quién pasó por ahí, cuándo, en qué estado emocional y qué comió. Activar esa maquinaria mental es tan agotador —y tan satisfactorio— como resolver un crucigrama puede serlo para nosotros.

Un hallazgo anterior que lo refuerza

El estudio de 2026 no llega de la nada. En 2019, las científicas Charlotte Duranton y Alexandra Horowitz publicaron en Applied Animal Behaviour Science un experimento con 20 perros en el que compararon dos grupos: uno practicaba nosework libre y otro hacía marcha al pie (heelwork). Los perros del grupo de olfateo mostraron un sesgo de juicio más positivo en una prueba cognitiva posterior, lo que los investigadores interpretan como un mayor nivel de «optimismo». Dicho con más sencillez: dejarles usar la nariz los pone de mejor humor.

El error que cometemos en los paseos

La mayoría medimos el éxito de un paseo en kilómetros o en minutos trotando. Pero para un perro, un recorrido corto con muchas paradas para oler puede ser cognitivamente más estimulante que una carrera larga sin interrupciones. Investigaciones en bienestar animal apuntan a que diez minutos de trabajo de rastreo pueden generar un cansancio mental comparable al de treinta minutos de ejercicio físico continuo.

Si tu perro llega a casa tranquilo y se tumba sin agitación, no siempre es por los metros recorridos: a veces es porque su cerebro ha trabajado de verdad.

Qué puedes hacer a partir de mañana

No necesitas apuntarte a un club de nose work para empezar —aunque tampoco estaría mal. Aquí van algunas ideas fáciles de implementar:

  • Reserva tramos libres en el paseo: afloja la correa en zonas seguras y deja que sea tu perro quien marque el ritmo con la nariz.
  • Esconde premios por casa: distribuye unas croquetas en diferentes rincones antes de salir y deja que las encuentre al volver.
  • Prueba la alfombra olfativa: hay alfombras diseñadas para esconder comida entre sus fibras; unos minutos con ella cuentan como estimulación activa.
  • Sesiones de búsqueda cortas: empieza con una croqueta debajo de una de tres cajas boca abajo. El nivel de concentración que verás te sorprenderá.

Lo que el estudio no demuestra

Como en toda investigación científica, conviene ser honestos con las limitaciones. La muestra del estudio de 2026 es pequeña —26 perros en total—, por lo que los resultados son prometedores pero aún no definitivos. Además, el diseño es observacional: puede que los perros que practican nose work ya fueran cognitivamente más activos por otros factores, no solo por las sesiones de olfato. Los propios autores reconocen que se necesitan estudios más amplios para establecer la causalidad con firmeza. Ante cualquier cambio en el comportamiento o el bienestar de tu perro, consulta siempre con tu veterinario o con un etólogo certificado.

Comparativas que te ayudan a elegir

Fuentes

Sobre esta noticia: elaborada a partir de las fuentes citadas arriba. En Huella Feliz contrastamos cada dato con su publicación original y no inventamos cifras. Si detectas un error, escríbenos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo debe olfatear un perro durante el paseo?

No existe una cifra universal, pero los especialistas en bienestar animal recomiendan permitir paradas de olfateo libre en tramos del paseo, especialmente en zonas seguras. Algunos etólogos sugieren que al menos un tercio del tiempo del paseo quede a disposición del perro para exploración olfativa a su ritmo.

¿El nose work es adecuado para perros mayores o con movilidad reducida?

Sí, y puede ser especialmente valioso. Los perros geriátricos pierden movilidad con los años, pero conservan gran parte de su capacidad olfativa. Las actividades de búsqueda de baja intensidad mantienen su cerebro activo sin suponer un esfuerzo articular ni cardiovascular excesivo. Consulta con tu veterinario si tu perro tiene problemas respiratorios o articulares antes de empezar.

¿Puede el olfateo sustituir al ejercicio físico?

No. La estimulación olfativa complementa el ejercicio físico pero no lo reemplaza. Un perro necesita ambas cosas: actividad aeróbica para su corazón y musculatura, y estimulación mental para su sistema nervioso. Lo ideal es combinar paseos activos con momentos de exploración libre guiados por la nariz del perro.

¿Qué diferencia hay entre dejar olfatear en el paseo y hacer nose work formal?

En el paseo libre, el perro olfatea a su ritmo sin un objetivo concreto. El nose work formal implica buscar un olor específico —como anís o clavo— en contenedores o superficies, lo que añade un reto cognitivo más estructurado. Ambas modalidades son beneficiosas; el nose work formal es el que se asocia con mejoras en la función ejecutiva según el estudio de 2026.

¿Hay razas a las que les interese más el olfateo?

Los sabuesos, beagles, perros de caza y pastores suelen mostrar más motivación espontánea para el rastreo, ya que han sido seleccionados durante siglos para ese trabajo. Sin embargo, cualquier perro puede beneficiarse de actividades olfativas. Si el tuyo parece poco motivado, prueba con premios de alto valor —queso curado, pavo— para despertar su instinto de búsqueda.

Redacción HuellaFeliz

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