Perros entrenados detectan hemangiosarcoma en otros perros
Cinco perros de biodetección identifican correctamente el 70% de las muestras con hemangiosarcoma en un ensayo doble ciego. Qué significa este avance.

Llevas a tu perro al veterinario porque lo notas más apagado, y ojalá existiera una forma más rápida de saber si hay algo serio detrás. Pues resulta que la respuesta podría tener cuatro patas y un olfato entrenado. Un equipo de investigadores en Estados Unidos ha comprobado que perros de biodetección, adiestrados previamente para otras tareas, son capaces de identificar correctamente muestras de sangre con hemangiosarcoma —uno de los cánceres caninos más agresivos— en el 70% de los casos, en un ensayo con protocolo doble ciego. El hallazgo, publicado el 21 de enero de 2026 y recogido por Diario Veterinario, abre una vía de investigación tan curiosa como prometedora.
Por qué el hemangiosarcoma es tan temido
Si nunca has oído hablar de él, mejor: significa que no te ha tocado de cerca. El hemangiosarcoma es un tumor maligno que nace en las células que recubren los vasos sanguíneos y que suele crecer en el bazo, el corazón o la piel sin dar señales claras hasta que está avanzado. Muchos perros llegan a urgencias por un sangrado interno repentino, sin que hubiera síntoma previo alguno. Es, junto a otros tumores agresivos, parte de ese tercio o incluso mitad de perros que desarrollará algún tipo de cáncer a lo largo de su vida. Detectarlo antes de que dé la cara es, literalmente, una carrera contrarreloj.
Cinco perros, un experimento doble ciego
Para el estudio se recurrió a cinco perros de biodetección que ya venían entrenados en la identificación de otros olores complejos: enfermedad degenerativa crónica, trastorno de estrés postraumático, cáncer de ovario y cáncer de páncreas. No partían de cero, en otras palabras, sino que ya tenían el «oficio» de distinguir patrones olfativos sutiles en muestras biológicas. Los investigadores les presentaron suero sanguíneo de tres grupos: perros con hemangiosarcoma confirmado, perros enfermos por otras causas y perros sanos. Cada perro trabajó con doce conjuntos de muestras, sometidos a siete ensayos por conjunto, y ni el manejador ni quien anotaba los resultados sabían qué muestra era cuál —de ahí lo de «doble ciego»—, para evitar que una señal involuntaria del humano influyera en la respuesta del animal.
El resultado: acierto en 7 de cada 10 muestras
Los perros señalaron correctamente las muestras con hemangiosarcoma el 70% de las veces. No es un resultado perfecto —y los propios autores no lo venden como tal—, pero sí es notablemente superior al azar, sobre todo teniendo en cuenta que debían distinguir el olor del cáncer no solo del de un perro sano, sino también del de un perro enfermo por otra causa distinta. Ese matiz importa: no basta con oler «diferencia con la salud», hay que oler específicamente ese tipo de tumor entre otras posibles dolencias, algo bastante más exigente.
Por qué no es magia (ni sustituye al veterinario)
Los propios investigadores son claros al calificar estos resultados como una «prueba de concepto», y describen la tarea de detectar cáncer por el olfato como «increíblemente difícil», precisamente porque el cáncer no tiene un único olor: es una firma química «muy compleja» que varía según el tumor, su estadio y cada organismo. Ningún perro va a diagnosticar a tu mascota en la sala de espera del veterinario; lo que este trabajo demuestra es que existe una señal olfativa real y detectable, no que ya haya una herramienta clínica lista para usarse.
El siguiente paso: convertirlo en una prueba diagnóstica
El objetivo a medio plazo no es entrenar más perros de hospital en hospital, algo poco práctico a gran escala, sino usar lo que se aprenda de su capacidad olfativa para diseñar un dispositivo o una prueba de laboratorio capaz de detectar esos mismos compuestos químicos de forma automatizada. Es el mismo camino que se ha seguido con otros cánceres humanos: primero se demuestra que los perros pueden olerlo, después la química analítica intenta averiguar qué molécula exacta están detectando y se traslada a un sensor. Aquí ese trabajo todavía está por hacer.
Qué puedes hacer mientras tanto
Ninguna clínica te va a ofrecer hoy un «test de perro biodetector», así que la prevención sigue apoyándose en lo de siempre: revisiones veterinarias periódicas, sobre todo a partir de los 7-8 años en razas con más predisposición como el pastor alemán, el golden retriever o el labrador, y estar atento a signos como debilidad repentina, encías pálidas, distensión abdominal o episodios de decaimiento que se resuelven solos y luego reaparecen. Ese patrón de «hoy está fatal, mañana parece que no ha pasado nada» es precisamente lo que hace sospechar de un sangrado interno intermitente, y merece una consulta veterinaria sin esperar a que se repita una tercera vez.
Lo que el estudio no demuestra todavía
Un acierto del 70% en un grupo controlado de laboratorio no equivale a una prueba lista para consulta: el tamaño de la muestra es reducido, los perros ya venían entrenados en otras tareas olfativas (lo que pudo facilitar o sesgar su desempeño) y no hay, de momento, forma de repetir esta prueba en una clínica normal. Tampoco se ha determinado con precisión qué compuesto o combinación de compuestos están detectando realmente los perros. Es un paso de investigación honesto y prometedor, no un diagnóstico al alcance de tu próxima visita al veterinario.
Comparativas que te ayudan a elegir
Fuentes
- El olfato de los perros puede identificar correctamente las muestras de hemangiosarcoma el 70% de las veces — Diario Veterinario, 2026
- Estudio original sobre detección canina de hemangiosarcoma — ScienceDirect, 2026
Sobre esta noticia: elaborada a partir de las fuentes citadas arriba. En Huella Feliz contrastamos cada dato con su publicación original y no inventamos cifras. Si detectas un error, escríbenos.
Preguntas frecuentes
¿Los perros pueden oler el cáncer en otros perros?
Un estudio de 2026 muestra que perros de biodetección, ya entrenados en otras tareas olfativas, identificaron correctamente muestras de sangre con hemangiosarcoma en el 70% de los casos, en un ensayo doble ciego. Es una prueba de concepto, no una herramienta clínica disponible.
¿Qué es el hemangiosarcoma?
Es un tumor maligno agresivo que se origina en los vasos sanguíneos y suele afectar al bazo, el corazón o la piel. Es peligroso porque avanza sin síntomas claros hasta provocar, en muchos casos, un sangrado interno repentino.
¿Ya existe un test que use perros para detectar cáncer en clínicas veterinarias?
No. El estudio demuestra que la señal olfativa existe y es detectable, pero el objetivo a futuro es traducirla en un dispositivo o análisis de laboratorio, no entrenar perros para cada consulta veterinaria.
¿Qué razas de perro tienen más riesgo de hemangiosarcoma?
Se asocia con más frecuencia a razas como el pastor alemán, el golden retriever y el labrador retriever, especialmente a partir de los 7-8 años, aunque puede aparecer en cualquier perro.
¿Qué señales deben alertarme sobre un posible sangrado interno en mi perro?
Debilidad repentina, encías pálidas, distensión abdominal o episodios de decaimiento que remiten solos y reaparecen son motivo de consulta veterinaria sin demora, ya que pueden indicar un sangrado interno intermitente.