Solo el 16% de los dueños de gatos ve clave vacunarlos
Un estudio global de MSD Animal Health con 5.071 dueños y 1.330 veterinarios revela la brecha de percepción sobre la vacunación felina.

Pregúntale a cualquier veterinario qué es lo primero que protege a un gato de una enfermedad grave y te dirá, sin dudar, la vacunación. Pregúntaselo a los propios dueños y la respuesta cambia por completo. Un estudio global de MSD Animal Health, presentado en el World Feline Congress de 2026, ha puesto números a algo que muchas clínicas ya intuían: solo el 16% de los propietarios de gatos considera la vacuna como un factor clave para la salud de su mascota, frente al 69% de los veterinarios que sí lo ve así. Esa diferencia de más de 50 puntos no es una curiosidad estadística, es la explicación de por qué tantos gatos —incluidos los que viven solo en casa— llegan a consulta con el calendario vacunal desactualizado.
Un estudio con datos de 14 países
La investigación, publicada en la revista científica Veterinary Sciences, no se quedó en una encuesta pequeña. Entre mayo y agosto de 2024 se recogieron respuestas de 1.330 veterinarios y 5.071 dueños de gatos en catorce países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Japón. El objetivo era simple: comparar qué piensan unos y otros sobre la vacunación felina y detectar dónde se rompe la comunicación. Los resultados se anunciaron el 20 de julio de 2026, y aunque el estudio se hizo fuera de España, el patrón que describe —el desajuste entre lo que el veterinario recomienda y lo que el dueño interioriza— es el mismo que cualquier clínica española reconocería sin esfuerzo.
«Mi gato no sale de casa, no lo necesita»
Este es, según el estudio, el argumento más repetido entre quienes no vacunan a su gato: el 27% de los dueños que no vacunan cree que su animal no lo necesita por vivir siempre en interior, y otro 27% piensa directamente que las vacunas son innecesarias para un gato sano. Es una lógica que suena razonable hasta que se conoce cómo se transmiten algunos de los virus más comunes en gatos, como el herpesvirus o el calicivirus: pueden entrar en casa en la suela de tus zapatos, en la ropa después de tocar a otro animal, o simplemente porque el gato se escapa un momento a la escalera. Que un gato no pise la calle no lo convierte en inmune al mundo que tú traes contigo cada día.
Por qué el veterinario no siempre lo cuenta todo
Lo interesante del estudio es que no carga toda la responsabilidad sobre el dueño. También examina el lado veterinario, y ahí aparece otro dato incómodo: solo el 23% de los veterinarios encuestados comparte de forma activa materiales educativos sobre vacunación con sus clientes. La mayoría explica la pauta durante la consulta, pero pocos refuerzan ese mensaje con folletos, enlaces o recordatorios que el dueño pueda repasar en casa, sin la presión del tiempo de consulta. Y el tiempo importa: entre el ruido de la sala de espera, un gato nervioso en el transportín y una cita de quince minutos, es fácil que la explicación se quede a medias en la memoria de cualquiera.
Los veterinarios sí influyen, cuando se les da la oportunidad
No todo son malas noticias en los datos. El 58% de los dueños de gatos dice fiarse del veterinario como fuente principal de información sobre vacunas, y el 71% de los veterinarios afirma que su recomendación es lo que finalmente inclina la decisión del propietario. Es decir: la confianza está ahí, lo que falta es aprovecharla mejor. Entre quienes sí vacunan a su gato, el 62% lo hace motivado por el deseo genuino de mantenerlo sano, no por obligación ni por miedo. La conclusión que se puede sacar es que la mayoría de los dueños no necesita que le convenzan de que quiere lo mejor para su gato, necesita que alguien le explique con claridad por qué la vacuna forma parte de eso.
Qué barreras ven los propios veterinarios
Del lado profesional, el estudio pregunta directamente qué frena la vacunación en su experiencia diaria. El 53% señala la falta de comprensión del cliente sobre para qué sirve cada vacuna, y el 51% apunta a la desinformación que circula sobre posibles riesgos o efectos adversos, a menudo alimentada por foros o redes sociales sin respaldo científico. Melissa Bourgeois, directora técnica global de biológicos para animales de compañía en MSD Animal Health, resume el diagnóstico del estudio con una frase que apunta directamente al problema: los dueños confían en el veterinario para informarse sobre vacunas, y son los veterinarios quienes están mejor posicionados para cerrar esa brecha de conocimiento y eliminar barreras.
Qué puedes hacer si no recuerdas cuándo tocó la última dosis
Si no tienes claro si tu gato está al día, no hace falta esperar a la revisión anual para averiguarlo. Una llamada a la clínica donde lo vacunaron por última vez suele bastar, porque el historial queda registrado en su cartilla o en el sistema de la clínica. Si es un gato adoptado y no tienes ese historial, lo más sensato es tratarlo como si no tuviera vacunas previas y empezar la pauta desde cero, algo que decidirá el veterinario tras valorarlo. Y si vive exclusivamente en interior, coméntaselo igualmente en la consulta: como hemos visto, el estilo de vida cambia el riesgo, pero no elimina la necesidad de protección frente a los virus más comunes.
Comparativas que te ayudan a elegir
Fuentes
- Study from MSD Animal Health Reveals Opportunity to Increase Feline Vaccination through Knowledge Sharing Between Veterinarians and Cat Owners — MSD Animal Health, 2026
- La vacunación felina mejora con educación veterinaria — Motivar, 2026
Sobre esta noticia: elaborada a partir de las fuentes citadas arriba. En Huella Feliz contrastamos cada dato con su publicación original y no inventamos cifras. Si detectas un error, escríbenos.
Preguntas frecuentes
¿Mi gato de interior realmente necesita vacunarse?
Sí. Virus como el herpesvirus o el calicivirus felino pueden entrar en casa a través de tu ropa o calzado, sin que el gato pise la calle. El estilo de vida cambia el nivel de riesgo, pero no elimina la necesidad de protección frente a las enfermedades más comunes.
¿Cómo sé si mi gato tiene la vacunación al día?
La forma más fiable es contactar con la clínica donde se vacunó por última vez y consultar su historial o cartilla sanitaria. Si es un gato adoptado sin historial conocido, el veterinario suele recomendar iniciar la pauta como si no tuviera vacunas previas.
¿Por qué hay tanta diferencia entre lo que piensan los veterinarios y los dueños?
Según el estudio de MSD Animal Health, la explicación combina dos factores: muchos dueños subestiman el riesgo de un gato de interior, y solo una minoría de veterinarios refuerza la información con materiales educativos que el propietario pueda consultar con calma en casa.
¿Todas las vacunas felinas son igual de necesarias?
No. Existen vacunas esenciales, recomendadas para todos los gatos, y otras que dependen del estilo de vida, como el acceso al exterior o la convivencia con otros gatos. Tu veterinario es quien mejor puede valorar qué pauta concreta necesita el tuyo.
¿Vacunar a mi gato tiene riesgos que deba conocer?
Como cualquier acto médico, puede haber reacciones leves y puntuales, pero la desinformación sobre supuestos riesgos graves es, según los propios veterinarios encuestados, una de las principales barreras para la vacunación. Ante cualquier duda concreta, coméntala directamente con tu veterinario en lugar de buscar respuestas en foros.