Microplásticos hallados en el 76% de la comida de mascotas
Un estudio de Sussex y Exeter halla microplásticos en el 76% de piensos y comida húmeda para perros y gatos analizados. Qué significa para tu mascota.

Abres la bolsa de pienso cada mañana sin pensarlo dos veces: es comida, no un envase de plástico. Pero un estudio de las universidades de Sussex y Exeter, publicado en la revista científica Environmental Toxicology and Chemistry, acaba de poner cifras a algo que hasta ahora era casi una intuición: el 76% de los productos de alimentación para perros y gatos analizados contenía microplásticos. No hablamos de un envoltorio roto ni de un descuido puntual, sino de partículas diminutas mezcladas en el propio alimento, en piensos y comida húmeda de marcas que probablemente reconoces del supermercado o de Amazon.
Qué analizaron exactamente los investigadores
El equipo, liderado por la investigadora Emily Thrift junto a Fiona Matthews (Sussex) y Tamara Galloway y David Santillo (Exeter), no se limitó a mirar un par de bolsas al azar. Compraron 38 productos de 19 marcas distintas, repartidos entre gamas de precio económica, media y premium, incluyendo alimento seco y húmedo para perros, gatos y erizos. De cada producto tomaron seis unidades de lotes diferentes y, dentro de cada envase, submuestras de seis puntos distintos, hasta reunir 228 muestras de un gramo. Para detectar el plástico usaron un proceso de digestión química con hidróxido de potasio, filtrado y análisis por espectroscopia infrarroja (FTIR), la misma técnica que se emplea en estudios de contaminación marina.
Los números que preocupan
El 76% de los productos dio positivo en al menos una de sus réplicas, y en el 47% de los casos el plástico apareció en dos o más de las seis muestras tomadas. A nivel de marca, 84% de las 19 marcas analizadas presentó contaminación en al menos un producto, y solo tres quedaron completamente libres de microplásticos en todas sus muestras. En conjunto, un 27,6% de las 228 muestras individuales contenía partículas de plástico, con tamaños que iban desde 0,09 hasta 3,8 milímetros. Los polímeros identificados fueron poliéster, poliacrilamida, polietileno y polipropileno, materiales habituales tanto en envases como en procesos de fabricación industrial.
Pienso seco, húmedo y presupuesto: no todo pesa igual
Aquí viene un dato que probablemente no esperabas: el alimento seco mostró más muestras positivas y más partículas por gramo que el húmedo, algo que tiene sentido si piensas en los procesos de extrusión, corte y envasado a los que se somete el pienso antes de llegar a tu despensa. Los productos de gama económica también salieron peor parados en el análisis. Y aunque el húmedo salió algo mejor en esa comparación, la propia Thrift señaló que los niveles hallados eran «más altos que los registrados en alimentos para personas», lo que da una idea de la magnitud del problema en un sector menos regulado y estudiado que el de la alimentación humana.
¿Cuánto plástico puede llegar a comer tu perro?
Los investigadores calcularon que un perro grande, de unos 35 kilos, alimentado con comida húmeda podría estar ingiriendo alrededor de 300 partículas de microplástico al día solo a través de su comida. Si tienes un perro de esas dimensiones —un labrador, un pastor alemán, un boxer— esa cifra da que pensar, aunque conviene no precipitarse: que exista exposición no significa automáticamente que exista un daño medible, y ese es precisamente el siguiente paso que falta por investigar.
Lo que todavía no sabemos
Y aquí está la parte más honesta del estudio: los propios autores reconocen que no evaluaron directamente si esos microplásticos causan daño real en perros, gatos o erizos. Thrift remite a investigaciones previas en las que se ha comprobado que estas partículas pueden acumularse en órganos internos de otros animales, pero admite que hay poca información sobre qué supone una exposición crónica, día tras día, durante toda la vida de una mascota. Tampoco se identificó con certeza el origen exacto de la contaminación: podría venir del propio envase, de la maquinaria de procesado o incluso de los ingredientes antes de llegar a la fábrica.
Qué puedes hacer mientras la ciencia avanza
No hace falta tirar el pienso de tu mascota a la basura ni entrar en pánico. Sí tiene sentido, si te preocupa el tema, fijarte en marcas con procesos de fabricación transparentes, alternar formatos (seco y húmedo) en lugar de depender de uno solo, y evitar dejar el pienso mucho tiempo expuesto en bolsas abiertas o comederos de plástico desgastado, que pueden sumar contaminación adicional por su cuenta. Y sobre todo, mantén la perspectiva: se trata de un campo de investigación que empieza ahora a mirar hacia las mascotas después de años centrado en el océano y la comida humana, así que es probable que en los próximos años veamos más estudios —y, con suerte, más regulación— sobre esto.
Comparativas que te ayudan a elegir
Fuentes
- Estudio: se encuentran microplásticos en muchos alimentos comerciales para mascotas — Petfood Latinoamérica, 2026
- Microplásticos en erizos europeos de Reino Unido: un estudio vinculó este residuo con alimento para mascotas — Infobae, 2026
- Microplastics found in over 75% of pet food products for dogs, cats and hedgehogs — University of Sussex, 2026
Sobre esta noticia: elaborada a partir de las fuentes citadas arriba. En Huella Feliz contrastamos cada dato con su publicación original y no inventamos cifras. Si detectas un error, escríbenos.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso el pienso de mi perro o gato por los microplásticos?
El estudio detectó microplásticos en la mayoría de productos analizados, pero los propios investigadores aclaran que no evaluaron si eso causa daño real en perros o gatos. Es un motivo para seguir de cerca la investigación, no para alarmarse ni cambiar de alimento de forma brusca sin consultarlo con tu veterinario.
¿Es peor el pienso seco o la comida húmeda para este problema?
Según este estudio, el alimento seco mostró más muestras positivas y más partículas por gramo que el húmedo, posiblemente por los procesos de extrusión y envasado. Aun así, ambos formatos presentaron contaminación.
¿Qué marcas de pienso están libres de microplásticos?
El estudio no hizo pública la lista de marcas analizadas ni cuáles fueron las tres completamente libres de contaminación. Lo que sí indica es que los productos de gama económica presentaron, en general, más contaminación que los de gama media o premium.
¿De dónde vienen los microplásticos en la comida de las mascotas?
Los investigadores no lo determinaron con certeza. Podrían proceder del propio envase, de la maquinaria usada durante el procesado industrial o de los ingredientes antes de llegar a la fábrica. Se necesita más investigación para identificar la fuente principal.
¿Debo dejar de dar pienso a mi mascota por este estudio?
No es lo que sugieren los investigadores. Se trata de un hallazgo que abre una línea de estudio nueva, no una alerta sanitaria. Si tienes dudas sobre la alimentación de tu mascota, consulta siempre con tu veterinario antes de hacer cambios.