Perros Septiembre 2026 4 min de lectura

Pasear al perro, no solo tenerlo, protege tu salud mental

Un estudio de 13 años (Geriatrics, BLSA) con 596 mayores de 50 años halla que pasear al perro frena la ansiedad y la depresión; el apego solo no basta.

Pasear al perro, no solo tenerlo, protege tu salud mental

Tener un perro en casa no basta. Lo que de verdad marca la diferencia, según un estudio publicado en noviembre de 2025 en la revista Geriatrics, es sacarlo a pasear con regularidad. El trabajo, firmado por investigadores del Baltimore Longitudinal Study of Aging (BLSA) —uno de los estudios de envejecimiento más largos de Estados Unidos—, siguió a 596 adultos mayores de 50 años durante una media de 7,5 años y encontró algo que rompe un poco el mito bonito de «con tenerlo ya vale»: si no lo paseas, tu ansiedad y tu depresión pueden subir igual que si no tuvieras perro.

Quién y cómo se hizo el estudio

El equipo, liderado por Erika Friedmann junto a investigadores del National Institute on Aging, analizó datos de hasta 13 años del BLSA: 178 de los 596 participantes tenían mascota (78 perros, 65 gatos), con una edad media de 67,6 años. Cada uno o dos años, los investigadores midieron ansiedad, depresión, felicidad y bienestar mental mediante escalas validadas —la misma Center for Epidemiologic Studies Depression Scale que usan muchos estudios clínicos— y cruzaron esos datos con el historial de tenencia de mascota, el apego declarado hacia ella y, en el caso de los perros, si el dueño los paseaba o no.

El dato que más llama la atención: pasear sí importa, y mucho

De los dueños de perro, el 79,5% dijo pasear a su mascota. Y ahí está la clave del estudio: quienes lo paseaban no mostraron aumentos significativos de ansiedad ni de depresión con los años, mientras que los que tenían perro pero no lo sacaban sí los sufrieron, y de forma estadísticamente sólida (p = 0,005 en ansiedad, p = 0,004 en depresión). Dicho de otro modo: el perro por sí solo no protege nada si se queda esperando en el sofá.

El apego emocional, sorprendentemente, no es el mecanismo

Esta es la parte que más sorprendió a los propios autores. Cuanto más apego declaraban sentir los dueños hacia su mascota —medido con la escala Lexington Attachment to Pets—, peor evolucionaba su bienestar mental general (p = 0,012), y ese apego no se relacionó con cambios en ansiedad, depresión ni felicidad. ¿Por qué? Los investigadores apuntan a que un apego muy intenso puede ir de la mano de más preocupación por la salud del animal, más carga de cuidados o más miedo a perderlo, sobre todo en mascotas ya mayores. Si te reconoces revisando el comedero del perro tres veces antes de dormir, quizá sepas de lo que hablamos.

Qué pasó con los dueños de gatos y con la tenencia en general

A nivel de tenencia de mascota (sin distinguir perro o gato), los resultados fueron mixtos: la ansiedad mejoró en propietarios y empeoró en quienes no tenían mascota (p = 0,011), y la felicidad subió en los primeros (p = 0,037). La depresión, en cambio, no mostró relación clara con tener o no mascota (p = 0,321). El estudio no aísla el paseo en gatos —por razones obvias—, así que ese hallazgo específico queda limitado a los perros.

Qué significa esto si tienes un perro mayor de 50 años tú también

Si te reconoces en la treintena tardía de tu perro y en la tuya propia, el mensaje práctico es sencillo: el paseo diario no es un capricho del animal, es casi una prescripción para los dos. No hace falta correr una maratón; el estudio no fija un umbral de minutos, solo distingue entre pasear con cierta regularidad y no hacerlo. Una vuelta corta a la manzana, pero constante, parece pesar más que una intención que se queda en el propósito de año nuevo.

Qué puedes hacer hoy

Si notas que las salidas se han ido espaciando —por el calor, por una rodilla que ya no responde igual, por pura pereza de las que todos tenemos algún día—, este es un buen momento para retomar una rutina realista: dos paseos cortos al día valen más que uno largo que acabas saltándote. Y si la movilidad es el problema, un arnés cómodo o repartir el paseo entre varios miembros de la familia puede ser la diferencia entre mantenerlo o abandonarlo del todo.

Lo que el estudio no demuestra

Los propios autores son honestos con los límites de su trabajo: es un estudio observacional, así que no prueba causa y efecto —podría ser que las personas con mejor salud mental sean, precisamente, las que tienen más ganas de salir a pasear—. La muestra, además, es mayoritariamente blanca, con estudios superiores y sin apuros económicos, así que no está claro que los resultados se repitan igual en poblaciones distintas. Y el grupo de dueños que no paseaban a su perro era pequeño, lo que resta algo de fuerza estadística a esa comparación concreta. Ante cualquier cambio de ánimo persistente, la recomendación sigue siendo la misma de siempre: habla con un profesional, no le pidas al perro que haga de terapeuta.

Comparativas que te ayudan a elegir

Fuentes

Sobre esta noticia: elaborada a partir de las fuentes citadas arriba. En Huella Feliz contrastamos cada dato con su publicación original y no inventamos cifras. Si detectas un error, escríbenos.

Preguntas frecuentes

¿Basta con tener un perro para reducir la ansiedad?

Según este estudio, no. La mejora se asoció a pasear al perro con regularidad, no a la simple tenencia. Los dueños que no lo sacaban mostraron el mismo aumento de ansiedad y depresión que quienes no tenían mascota.

¿Cuánto hay que pasear al perro para notar el beneficio?

El estudio no fija un número de minutos ni de paseos, solo compara a dueños que paseaban con cierta regularidad frente a los que apenas lo hacían. Lo importante parece ser la constancia, no la duración de cada salida.

¿Por qué el apego a la mascota no protege la salud mental según el estudio?

Los autores sugieren que un apego muy intenso puede acompañarse de más preocupación y carga de cuidados, especialmente si la mascota es mayor o tiene problemas de salud, lo que podría compensar el efecto positivo de la relación.

¿Este estudio aplica también a los gatos?

El hallazgo sobre el paseo es específico de perros. A nivel general de tenencia de mascota (incluidos gatos), el estudio sí encontró mejoras en ansiedad y felicidad frente a no tener ninguna, pero no en depresión.

¿Puede sustituir el paseo del perro a un tratamiento para la ansiedad o la depresión?

No. Es un estudio observacional que muestra una asociación, no un tratamiento. Si notas síntomas persistentes de ansiedad o depresión, consulta con un profesional de la salud.

Redacción HuellaFeliz

Analizamos productos para perros y gatos combinando criterios veterinarios y pruebas reales. No aceptamos pagos de marcas por reseñas: nuestros ingresos vienen de comisiones de afiliado sobre lo que tú decides comprar, así que solo recomendamos lo que de verdad cuida a tu mascota.