Quemaduras en las patas: el peligro del asfalto en verano
Veterinarios advierten: el asfalto puede superar los 60°C en verano y quemar las almohadillas de tu perro en minutos. Cómo prevenirlo.

Sales a la calle con sandalias y en tres pasos ya estás buscando la sombra más cercana porque el suelo quema. Ahora piensa en tu perro, caminando descalzo sobre ese mismo asfalto, a mediodía, sin poder decirte que le duele. El Colegio de la Profesión Veterinaria de León lo ha dejado claro esta misma semana: en pleno verano, la temperatura del suelo puede superar los 60 grados, y eso es más que suficiente para quemar las almohadillas de las patas en cuestión de minutos.
No es una exageración de folleto de verano. Es una advertencia veterinaria real, publicada a finales de junio de 2026, en plena ola de calor, y conviene tomársela en serio antes de salir a pasear a la hora que sea más cómoda para nosotros, no para ellos.
Por qué el asfalto quema tanto más que el aire
Puede que el termómetro marque 34 o 35 grados y pienses que no es para tanto. El problema es que el aire y el suelo no se calientan igual. El asfalto, las aceras de baldosa clara u oscura, la arena de la playa en horas centrales o el suelo de una terraza sin sombra absorben la radiación solar directa y pueden alcanzar temperaturas muy superiores a la del ambiente, superando fácilmente los 60 grados en las horas de más sol.
A esa temperatura, el contacto prolongado con la piel provoca quemaduras dolorosas en cuestión de minutos, y en algunos casos en segundos. Las almohadillas de un perro son resistentes, pero no están hechas para aguantar eso, y menos aún si el paseo se alarga porque el perro se para a olisquear o el dueño va distraído con el móvil.
El test que puedes hacer tú mismo antes de salir
No hace falta un termómetro de precisión para saber si el suelo es peligroso para tu perro. La prueba que recomiendan los veterinarios es tan sencilla como apoyar el dorso de tu propia mano sobre el pavimento y aguantar unos segundos. Si a ti te resulta molesto o directamente no aguantas el contacto, para tu perro también será peligroso, y no deberías dejar que camine por ahí.
Haz la prueba en distintos puntos del paseo habitual: no es lo mismo la acera con sombra de los árboles que la zona abierta del parque a las tres de la tarde. Un mismo trayecto puede tener tramos seguros y tramos que conviene evitar según la hora.
Cuándo pasear para no arriesgarte
La recomendación veterinaria es clara y fácil de recordar: paseos a primera hora de la mañana, idealmente antes de las 12h, o al final de la tarde, después de las 18h, quedando fuera las horas centrales del día, que son las de mayor riesgo tanto para las almohadillas como para el golpe de calor en general.
Si por horarios de trabajo solo puedes sacarlo a mediodía, prioriza zonas con hierba, tierra o sombra continua, aunque el paseo sea más corto. Es mejor un paseo breve y seguro que uno largo que termine en una quemadura o, peor, en un golpe de calor.
Señales de que las almohadillas ya se han dañado
Después de un paseo en un día muy caluroso, dedica un momento a revisar las patas de tu perro. Las señales de alarma incluyen enrojecimiento, ampollas o grietas visibles, cojera al andar, lamido insistente de una o varias patas, y sensibilidad o dolor al tocarlas.
Si observas cualquiera de estos signos, limpia la zona con suavidad, evita que el perro siga caminando sobre superficies duras y consulta con el veterinario, especialmente si hay heridas abiertas, la cojera no mejora en un par de días o el perro se lame la zona de forma obsesiva.
Más allá de las patas: el golpe de calor acecha en el mismo paseo
El riesgo del asfalto no viaja solo. Los mismos paseos de mediodía que queman las almohadillas son los que más elevan el riesgo de golpe de calor, sobre todo en razas braquicéfalas, perros mayores, cachorros o animales con sobrepeso. Jadeo excesivo, debilidad, desorientación, encías pálidas o inflamadas, vómitos y salivación abundante son señales de que la situación se ha complicado y requiere atención veterinaria urgente.
Por eso los veterinarios insisten en un combo de medidas conjuntas: agua fresca siempre disponible, sombra y ventilación en casa, evitar el ejercicio físico intenso en las horas de más calor, y humedecer la cabeza y el cuello del perro si ha estado expuesto al sol. Ninguna medida sustituye a las demás; funcionan juntas.
Lo que estas recomendaciones no cubren
Estas pautas son prevención general y sentido común veterinario, no un protocolo médico para cada caso particular. Un cachorro, un perro senior con problemas de movilidad o un animal con una enfermedad de base pueden tener una tolerancia al calor muy distinta a la de un perro adulto sano, y conviene ajustar las precauciones con el veterinario habitual si tu perro entra en alguno de esos grupos.
Tampoco existe un número mágico de grados a partir del cual el riesgo aparece de golpe: depende del tipo de superficie, del tiempo de exposición, de la humedad ambiental y de las características individuales de cada perro. Ante la duda, la prueba de la mano y el sentido común siguen siendo la referencia más fiable que tienes a mano antes de salir por la puerta.
Comparativas que te ayudan a elegir
Fuentes
- Los veterinarios avisan: "La temperatura del suelo supera los 60 grados y eso provoca quemaduras en las patas" — El Español (Colegio de la Profesión Veterinaria de León), 2026
- Cómo proteger las almohadillas de tu perro del calor en verano — Hospital Veterinario Cruz Cubierta, 2026
- Consejos veterinarios para proteger a tu mascota del calor: señales de alerta y cómo actuar — Aragón Digital, 2026
Sobre esta noticia: elaborada a partir de las fuentes citadas arriba. En Huella Feliz contrastamos cada dato con su publicación original y no inventamos cifras. Si detectas un error, escríbenos.
Preguntas frecuentes
¿A qué hora es seguro pasear a mi perro en verano?
Los veterinarios recomiendan pasear antes de las 12h o después de las 18h, evitando las horas centrales del día, cuando el suelo puede superar los 60°C y el riesgo de golpe de calor también es mayor.
¿Cómo sé si el suelo está demasiado caliente para mi perro?
Apoya el dorso de tu mano sobre el pavimento unos segundos. Si te resulta molesto o no aguantas el contacto, está demasiado caliente para las almohadillas de tu perro y deberías evitar esa superficie o esa hora.
¿Qué hago si mi perro ya se ha quemado las almohadillas?
Limpia la zona con suavidad, evita que siga caminando sobre superficies duras y consulta con el veterinario, sobre todo si hay heridas abiertas, cojera persistente o lamido excesivo de la zona.
¿Qué razas o perros tienen más riesgo con el calor?
Las razas braquicéfalas (como bulldogs o carlinos), los cachorros, los perros mayores y los que tienen sobrepeso corren más riesgo tanto de quemaduras como de golpe de calor, y requieren precauciones extra en verano.
¿Existen botas o protectores para las patas de los perros?
Sí, hay botas y protectores específicos para terrenos calientes o difíciles, aunque no todos los perros los toleran bien. Si optas por esta solución, introdúcela progresivamente y vigila que no le roce ni le impida caminar con normalidad.